TERAPIA GESTALT

En qué consiste la T. Gestalt


 "Una terapia demasiado buena como para dedicársela sólo a los enfermos". Según afirmación del propio autor, Fritz Perls.

 Así definió este alemán médico neuropsiquiatra y psicoanalista de origen, al método terapéutico que había creado. Más que un método de abordaje de patologías, la Gestalt es una filosofía de vida. En ese sentido también se le aplica hoy en los más diversos campos (salud, educación, arte, negocios, etc.). Con su integración de lo corporal, lo emocional, lo afectivo y la energía del "darse cuenta", la Gestalt forma parte de la tercera Ola Psicoterapéutica: la Humanista. El enfoque gestáltico hace hincapié en la aceptación de lo que le individuo es. Desde ese contacto consigo mismo, alienta el desarrollo de sus potencialidades.

Historia de la Gestalt

La Psicología Gestalt se funda en Alemania y se caracteriza por ser una escuela idealista de inspiración Kantiana, porque junto al dato sensible tienen un papel importante en la mente, ya que tiene una concepción holista o globalista sobre la realidad donde "el todo es mayor que la suma de sus partes".

Esta psicología nació como un movimiento de protesta no solo contra el conductismo sino además, en contra del estructuralismo que analizaba el consciente dividiéndolo en elementos. Según la teoría de la Gestalt cuando se hace esto, se destruye la unidad de los fenómenos que están siendo estudiados; al comienzo de esta teoría ésta se centró en investigaciones sobre la percepción, más tarde se extendió a otros campos como  el aprendizaje, la conducta social y el pensamiento.

La Gestalt quiere decir "completar/cerrar", si un asunto no se completa queda inconcluso no resuelto, y estas situaciones presionan y presionan hasta querer ser completadas. Siempre salen a la luz estos asuntos hasta que el individuo logre completarlos y hasta que logre que la situación deje de ser inconclusa. Se puede decir entonces que la Gestalt significa tratar de llevar un todo a algo completo y no dividir ese todo en pedazos iguales.

La palabra Gestalt se refiere a una entidad específica concreta, existente y organizada que posee un modelo o forma definida. Esto se refiere a como percibe la mente los objetos conocidos en la vida diaria. La Gestalt trata de conseguir que el hombre vuelva a la vida y enseñarle a usar su potencial innato, que puede ser un líder sin ser un rebelde, que tenga un centro de lugar en donde vivir, en vez de estar apoyándose en cosas.

A esta psicología también se le conoce con el nombre de Teoría de Campo, debido a que la Gestalt considera que la conducta tiene lugar en un medio ambiente que consiste en un organizado sistema de tensiones y esfuerzos, análogas a las que se dan en un campo electromagnético.

Dentro de sus representantes teóricos tenemos a Wolfang Köler, Kart Goldstein, Kart Lewin y Max Wertheimer, quien dio origen a esta escuela. Pero también se toma en cuenta la influencia de F. Perls quien con su esposa Laura Perls, fundó la Terapia Gestalt donde iniciaba su ejercicio en el campo de la psiquiatría dentro del marco referencial psicoanalítico.

Fundamentos de la Terapia Gestalt

La terapia Gestalt es un modelo de psicoterapia que percibe los conflictos y la conducta social inadecuada, como señales dolorosas creadas por polaridades o por dos elementos del proceso psicológico. Conflicto que puede ser de naturaleza interna al individuo o puede manifestarse en la relación interpersonal entre dos personas. Con independencia de su localización, el tratamiento consiste en la confrontación entre los elementos incongruentes o bipolares de la personalidad o de la relación interpersonal.

Perls enfatizaba en su programa de formación en terapia Gestalt, la importancia de que el terapeuta conservara su ego como parte activa del modelo de trabajo que utilizaba. La terapia Gestalt es una psicoterapia existencial porque se habla del ser y no del tener.

En la terapia Gestalt el paciente aprende a utilizar el "darse cuenta" de sí mismo, como un organismo total que es. Aprende a confiar en sí mismo; así el desarrollo óptimo de su personalidad, dándose soporte a sí mismo.

En la terapia reorganizamos paso a paso las partes desunidas de la personalidad del paciente, hasta que éste logre tomar fuerzas para que él mismo y por sí sólo obtenga su propio conocimiento. El paciente se sirve del terapeuta como de un espejo, espera de él exactamente lo que no puede movilizar por sí mismo.

Nada existe sin tener en cuenta el concepto del aquí y el ahora. Para sentir, experimentar este aquí y ahora en las vivencias, se comienza a trabajar con sensaciones, con la experiencia sensorial del paciente; esta es la división fenomenológica de la terapia Gestalt.

El pasado es una memoria que tenemos en el presente, y el futuro es una fantasía que también tenemos en el presente.

Una de las principales diferencias entre la terapia Gestalt y otras corrientes de Psicoterapia es que no se analiza; es un enfoque existencial, lo que significa que no nos ocupamos solamente de síntomas o de analizar la estructura del carácter, si no que además trabajamos la existencia total del individuo.

El simbolismo de los sueños es individual, personal. En lo sueños aparecen las partes alienadas de la personalidad, las partes que rechazamos de nosotros mismos. Al revivirlos en el presente logramos integrar en nosotros mismos las partes alienadas.

Perls decía que, como método psicoterapéutico, la terapia Gestalt debería aplicarse en forma grupal; para él la psicoterapia individual era una sección y no una regla.

Este enfoque de terapia desconfía del valor que pueden tener las soluciones verbales e intelectuales al enfrentarse con los conflictos emocionales; si el problema, el conflicto o trastorno del ser humano reside en sentir emociones, entonces el individuo tiene que confrontar el sentimiento el cual no es precisamente verbal ni intelectual, sino emocional.

La Gestalt pone el énfasis en sentir, vivenciar, descubrir y explorar; solamente después de vivir estos procesos psicológicos, cobran importancia, otros como pensar, conceptualizar y comprender.

El principio básico de la teoría humanística es que los cambios que se facilitan con la acción terapéutica ocurren como resultado de un proceso vivencial, en el que los significados implícitos se situan en el darse cuenta, en estar alerta, en la toma de decisiones.

La distancia terapeuta paciente ha ido progresivamente modificándose y acortándose llegando finalmente a la relación de persona a persona que se establecen en el modelo esencial humanístico.

El psicodrama en la terapia Gestalt concuerda con el valor terapéutico que tiene la interpretación de roles, especialmente como técnica que sirve para ayudar a la gente a sacar a "flor de piel" sus proyecciones.

La terapia Gestalt considera la relación presente que se da entre el facilitador (terapeuta) y el paciente como el eje del proceso terapéutico. El terapeuta Gestalt evita hacer uso de tácticas que pueden oscurecer al paciente en su identidad real.

En conclusión

La Terapia Gestalt en la práctica es un arte que requiere de pericia (conocimiento y experiencia) por parte del psicólogo que la aplique. Además exige haber pasado previamente por el proceso terapéutico, esto es que “la terapia pase por el terapeuta antes que por el paciente” con la finalidad de evitar los efectos contraproducentes de la transferencia y contratransferencia de la relación terapéutica.

Asimismo, es una terapia integradora y profunda, en la que las aptitudes y habilidades del terapeuta en el manejo de las diversas técnicas gestálticas (técnicas supresivas, técnicas expresivas y técnicas integrativas) representan un papel fundamental para facilitar alcanzar resultados óptimos.

Sus aplicaciones son amplias, no sólo en el campo de la salud y la clínica, si no además en el campo educativo, organizacional, social, familiar y la expresión artística.

Facilita el crecimiento personal representando un camino que va desde el apoyo externo-dependiente de la aprobación de los demás -hacia el autoapoyo -sustentado en la propia valoración y aceptación.
Autoactualización-Ser cada vez más el verdadero uno mismo, conectado a su centro.
Crecimiento y Maduración de todos los aspectos: físico, psicoemocional, afectivo-relacional, intelectual, espiritual.
Libertad para expresarse y elegir. Estar en el mundo en forma plena, libre y abierta.
Descubrirse-Encontrarse. Escucharse, hacerse caso. Ser consciente de lo que necesita en cada momento.
Aceptarse y Autovalorarse.
Poder Personal.
Camino Individual. 
No hay competencia en la actualización, la meta es interior. Cada persona tiene la suya, original y única.

 

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